© ACNUR/B.Sokol. Omar Ag Chakude (con un turbante tuareg) junto a su familia en el campo de refugiado de Goudebou. Bajo una tienda tradicional tuareg, construida con pieles de animales, Omar y su familia se reunían cada sábado para tomar decisiones importantes. Cuando se enteraron de los asesinatos de gente tuareg, un sábado, decidieron huir. Se llevaron consigo la tienda que ahora sujetan. Es una conexión con sus antepasados y su estilo de vida nómada. Omar dijo que no podía soportar la idea de dejarlo: “Me habría sentido como si hubiera dejado atrás mi vida entera”.
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