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Noticias Notas de Prensa Los refugiados sudaneses celebran el Día Mundial del Lavado de Manos para el control de enfermedades

Los refugiados sudaneses celebran el Día Mundial del Lavado de Manos para el control de enfermedades Imprimir

© ACNUR/P.Rulashe. Niños lavándose las manos en el campo de Yusuf Batil, en Sudán del Sur. Este gesto podría salvarles la vida.
© ACNUR/P.Rulashe. Niños lavándose las manos en el campo de Yusuf Batil, en Sudán del Sur. Este gesto podría salvarles la vida.
CAMPO DE REFUGIADOS DE YUSUF BATIL, Sudán del Sur, 15 de octubre (ACNUR/UNHCR) – El personal de ACNUR y trabajadores de salud en los campos de refugiados a lo largo de África, entre ellos la enfermera sudanesa Dafala Baruk, han destacado hoy la importancia vital que tiene la higiene para los refugiados que viven en entornos duros.

El lunes es el Día Mundial del Lavado de Manos, lanzado en 2008 para remarcar las importancia de mantener una higiene antes de comer y después de ir al baño como un elemento clave para la prevención de enfermedades.

Este mensaje sanitario tiene un significado especial para Baruk, una refugiada del estado de Nilo Azul, en Sudán, porque su cuñado está enfermo de hepatitis E en el campo de refugiados de Yusuf Batil, en Sudán del Sur, uno de los cuatro que hay en el condado de Maban, en el Estado de Alto Nilo. El mensaje también ha calado en otros refugiados, incluyendo a los niños, que el lunes cantaban una pegadiza canción que contenía este mensaje central.

“En el Día Mundial del Lavado de Manos, el mensaje de lavarse las manos será reforzado en los campamentos del condado de Maban,” dijo Pillar Moreno, oficial de Salud Pública de ACNUR. “Esperamos que en un período corto de tiempo, lavarse las manos se convierta en un habito natural a realizar antes de la preparación de los alimentos o después de utilizar las letrinas.”

Moreno agregó que esta “pequeña pero esencial práctica les ayudará a sobrevivir y mantenerse a salvo de los brotes de hepatitis E.” Con cientos de miles de personas cruzando la frontera del estado de Nilo Azul hacia el estado sursudanés de Alto Nilo, muchas en malas condiciones físicas, precauciones tan básicas como estas pueden volverse vitales a la hora de prevenir el contagio de enfermedades virales como la hepatitis y el cólera.

El cuñado de Baruk, Djamuri Madeer, se contagió de hepatitis dos meses después de haber llegado al campamento de Yusuf Batil. Moreno explica que la hepatitis estaba ligada a la pobre y frágil higiene y condiciones sanitarias, y que las grandes densidades de población en un campamento pueden desencadenar un brote.

Transmitido oralmente o a través de restos fecales que quedan en las manos cuando éstas no se lavan, el período de incubación de la hepatitis E es de entre dos semanas y dos meses. Muchas personas se recuperan con tratamiento, pero puede ser fatal en casos graves. El índice de mortalidad entre las mujeres embarazadas puede llegar a ser del 20-25%.

Madeer no tiene idea de dónde y cómo pudo haber contraído el virus, pero admite que no se lavaba las manos con frecuencia. Él también había mostrado signos de ictericia, dolor de cuerpo, vómitos, fiebre y malestar general.

Como otros refugiados, él fue a la clínica del campo, pero también buscó los servicios de un curandero tradicional. Moreno afirmó que la fe de Madeer en curanderos tradicionales era común y añadió que éstos ayudaban a los trabajadores sanitarios porque jugaban un papel esencial ayudando al equipo de vigilancia de salud en el condado de Maban y en sus actividades de difusión.

Los mensajes promovidos por el Día Mundial del Lavado de Manos han sido incorporados en las estrategias de salud y en campañas en los campamentos a los largo del condado de Maban. Además de lavarse las manos después de ir al servicio y antes de cocinar y comer, los mensajes han destacado la importancia de que los refugiados beban sólo agua potable y usen las letrinas para hacer sus necesidades, en vez de hacerlo al aire libre.

Moreno elogió a la red de promotores comunitarios que han ayudado a rastrear los casos de las personas que se sospecha tienen hepatitis. “Como resultado, el número de casos que vienen a la clínica creyendo tener hepatitis E ha incrementado significativamente, lo que quiere decir que la respuesta al trabajo conjunto de los médicos y la comunidad, está ayudando a contener y luchar contra el brote,” afirmó.

“Por el momento, el brote de Hepatitis E parece estar bajo control, pero esto no es suficiente para nosotros” aseguró Moreno. “Seguiremos reforzando el mensaje de la importancia de lavarse las manos durante mucho tiempo.”


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