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Burundi lucha para hacer frente a la afluencia de refugiados del Congo Imprimir

© ACNUR/B.Ntwari. Un grupo de refugiados congoleños recién llegados a Burundi a principios de año
© ACNUR/B.Ntwari. Un grupo de refugiados congoleños recién llegados a Burundi a principios de año
BUJUMBURA, Burundi, 24 de octubre (ACNUR/UNHCR) – Mientras decenas de miles de refugiados congoleños han huido a Uganda y Ruanda desde abril, un pequeño pero significante número de civiles asustados han estado huyendo desde el este de la República Democrática del Congo y han buscado refugio en Burundi.

Alrededor de 6.000 congoleños, principalmente procedentes de la provincia de Kivu Sur, han cruzado la frontera desde enero y han buscado asilo en Burundi. De ellos 4.334 han llegado entre abril y septiembre. La mayor cifra de llegadas se registró en agosto (1.033 personas) antes de descender en septiembre a 895 personas. Hasta el día de hoy, 527 refugiados han cruzado hacia Burundi. Estos datos contrastan con la media mensual de 250-300 personas que se registraba en los primeros meses del año.

Este flujo de llegadas a puesto al límite a los tres campamentos existentes en Burundi para refugiados congoleños: Bwagiriza, Musasa y Gasorwe. Es posible que se necesite abrir un cuarto campamento si la gente sigue llegando. Concretamente, el campo de Bwagiriza está bajo una presión mayor, ya que está acogiendo a más de 9.900 personas cuando su capacidad es de 8.000. Los campamentos están siendo gestionados por el gobierno con el apoyo de ACNUR.

"El mayor reto es la falta de alojamiento para los recién llegados así como la atención a las necesidades sanitarias del creciente número de personas enfermas y vulnerables", afirma Catherine Huck, Representante de ACNUR en Burundi. Huck también señala que las cosas solamente mejorarán cuando la situación de seguridad en el este del Congo se haya resuelto.

Las razones del éxodo son variadas. A comienzos de año, cientos de congoleños cruzaron la frontera para escapar de los conflictos entre los diferentes grupos armados de los distritos de Uvira y Fizi, entre ellos el FDLR (Fuerzas Democráticas por la Liberación de Ruanda), de la etnia hutu predominante, y la milicia Mai Mai.

La volátil situación en algunas zonas de la provincia se ha visto agravada por el conflicto que estalló en abril entre la tribu de los barundi, de habla congoleña, y la de bafuliru, que dejó al menos cinco personas muertas. La tensión surgió entre los dos grupos tras el asesinato en abril de este año del principal jefe de  los barundi. Grupos de bafuliro también han escapado de la violencia de los diferentes grupos armados.

Las Naciones Unidas y el gobierno congoleño han intentado crear un acuerdo de paz entre las comunidades rivales. La última reunión tuvo lugar en Uvira a finales de septiembre.

Debido a la escasez de refugios, los recién llegados a los campos de refugiados están siendo alojados en espacios comunitarios que normalmente son utilizados para reuniones, pero éstos también se están llenando. El gobierno de Burundi ha dado recientemente 17 hectáreas más de terreno para poder ampliar el campamento de Bwagiriza, localizado en el este de Burundi.

Pero ACNUR necesita financiación para construir 500 hogares, adquirir material humanitario para su distribución y ofrecer apoyo a la Oficina Nacional de Burundi para la Protección de Refugiados, encargada del registro de las llegadas.

Burundi acoge a más de 50.000 refugiados congoleños y solicitantes de asilo, de los cuales la mitad vive en campos de refugiados y el resto en zonas urbanas. Casi todos son originarios de Uvira y algunos han vivido en Burundi durante más de una década.

La situación en las provincias de Kivu Norte y Kivu Sur sigue siendo volátil, tanto por los frecuentes conflictos entre los diferentes grupos armados como por las tensiones entre grupos étnicos. En Kivu Norte más de 220.000 personas se han desplazado internamente desde abril por la violencia generalizada y los abusos de derechos humanos, así como por las luchas entre las fuerzas del gobierno y los amotinados del movimiento M23. En el mismo período, más de 100.000 congoleños se han desplazados además en Kivu Sur.

Además, más de 40.000 congoleños han huido a Uganda y unos 20.000 a Ruanda. En septiembre, ACNUR lanzó un llamamiento de casi 40 millones de dólares para sus operaciones para ayudar a la gente del este de Congo, Ruanda y Uganda. Burundi podría ser incluido en un futuro llamamiento.


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