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Noticias Notas de Prensa El escritor de novela negra Henning Mankell visita a los refugiados congoleños

El escritor de novela negra Henning Mankell visita a los refugiados congoleños Imprimir

© ACNUR/L.Beck. Henning Mankell habla con refugiados congoleños durante su reciente visita al asentamiento de Rwamwanja, en Uganda.
© ACNUR/L.Beck. Henning Mankell habla con refugiados congoleños durante su reciente visita al asentamiento de Rwamwanja, en Uganda.
KAMPALA, Uganda , 21 noviembre de 2013 (ACNUR/UNHCR) - Henning Mankell es conocido por sus literatura de crímenes, especialmente sus novelas sobre el detective sueco cansado del mundo, Kart Wallander. Mankell aprendió a escribir y a leer cuando era niño gracias a su abuela y escribió su primera obra de teatro a los 19 años.

Él dice que siempre ha tenido el deseo de ser un narrador de historias, y escribir sobre la condición humana. Su interés sobre todo aquello que mueve a las personas también ha alimentado su apasionado y activo  humanitarismo y su preocupación por los necesitados y los más vulnerables, incluyendo a las personas obligadas a huir de sus hogares a causa de la guerra o de la persecución.

Su interés por los refugiados y la labor de ACNUR aumentó en la década de los 80, cuando comenzó a pasar tiempo en Mozambique, país que se vio envuelto en una guerra civil entre 1977 y 1992, después de la lucha por la independencia de los portugueses (1964-1974). El mes pasado, con 65-años de edad, el autor visitó las operaciones de la Agencia de la ONU para los Refugiados en Uganda, incluyendo el campamento de refugiados en Rwamwanja y un centro de tránsito en el distrito de Kisoro, en la provincia de Kivu Norte, en la vecina República Democrática del Congo. Menos de un mes después de que visitase el paso fronterizo de Bunagana, miles de refugiados corrían hacia Uganda para escapar de la avanzada final del gobierno contra los combatientes rebeldes del M23 en la RDC.

Mankell habló con la responsable de Relaciones externas de ACNUR, Lucy Beck, acerca de su experiencia y de la visita.

Pasa la mitad del año en Mozambique. ¿Qué hay en África que le atrae tanto?

Como joven autor europeo estaba bastante convencido de que para entender el tiempo en el que vivo y la condición humana, tenía que ver el mundo desde fuera de la perspectiva europea. La perspectiva más básica que pude encontrar fue la africana. Cuando vuelva a Mozambique dentro de dos semanas voy a hacerlo por la misma razón por la que lo hice hace casi 40 años.

¿Qué fue lo primero que hizo que le interesasen los refugiados?

Europa después de la Segunda Guerra Mundial fue un continente de refugiados. En muchos sentidos, la imagen de nuestro tiempo es una imagen de refugiados y no se puede hablar de nuestro tiempo sin hablar de los refugiados, sobre qué convierte a alguien en refugiado y por qué. Tenemos que ayudar a los refugiados a encontrarse a sí mismos y encontrar una identidad. Como resultado, he escrito mucho sobre los refugiados durante toda mi vida.

¿Cuál fue su primera experiencia con un refugiado o solicitante de asilo?

Cuando tenía 17 ó 18 años conocí a algunos refugiados de Sudáfrica que habían huido del apartheid y me di cuenta de que nadie huye sin una causa muy fuerte ... Cuando uno no tiene ninguna otra posibilidad más que huir para sobrevivir. La definición de un refugiado no puede ser nunca la misma que la de un inmigrante. Un refugiado o refugiada huye por su vida. Ahora, después de mi viaje a Uganda, me doy cuenta de que esta definición es la única posible.

Cuéntenos un poco más sobre su viaje a la frontera y al campamento de Rwamwanja

Sólo tenía unos pocos días, pero ACNUR preparó una agenda muy completa. Vimos lo que hace ACNUR, desde el primer encuentro con los refugiados en la frontera hasta la situación de aquellos que ya llevan bastante tiempo en el asentamiento. Lo que sentí fue que las historias individuales tenían una gran importancia, me sentí muy conmovido por algunas de ellas, y acerca de esto es sobre lo que estoy tratando de escribir. El viaje confirmó lo bien que ACNUR está tratando de resolver todos los retos. Siento que ahora sé mucho más.

¿Qúe le impactó más?

Si tuviera que decir una sola cosa, sería cuando fuimos al centro de salud en el campamento de  Rwamwanja y vi a una mujer joven, tal vez de unos 20 años de edad, de pie, apoyada en la pared del edificio como si estuviera sujetándolo. Pero en realidad estaba de pie por el dolor, porque estaba dando a luz. Me hizo pensar no sólo acerca de los refugiados que huyen, sino también sobre el nacimiento de niños dentro de un campamento y lo que significa haber nacido en un campo de refugiados. Me puse a pensar acerca de las mujeres embarazadas y qué tipo de futuro tendría un niño nacido en un campamento. Yo creo que tendrán un futuro.

¿Por qué decidió apoyar al ACNUR?

Por muchas razones. ACNUR es la principal agencia en el mundo cuando se trata de ayudar a los refugiados. He experimentado el trabajo de ACNUR desde la década de 1980, cuando vivía en Mozambique. Había alrededor de 1 millón de refugiados mozambiqueños en Sudáfrica y yo visité los campamentos. Pude ver que necesitaban una gran organización para hacer frente a este enorme problema y creo que ACNUR tenía las herramientas para abordar este reto. He encontrado que hay personas muy dedicadas que trabajando en ACNUR y también es bueno que el dinero provenga no sólo de los gobiernos, sino también de los individuos.

También visité los campamentos en Sudáfrica hace unos 16 años, cuando me invitaron a participar e interactuar artísticamente con la gente de allí. Me reuní con la ex Alta Comisionada para los Refugiados, Sadako Ogata, que estaba muy a favor de usar el arte para hablar y crear conciencia sobre la situación de los refugiados.

¿Qué cree usted que su detective Kurt Wallander habría sacado de esta experiencia?

Creo que cuando me siente y escriba sobre lo que he visto, por lo menos él lo leería en el periódico y eso sería un buen paso. Creo que tal vez pensaría positivamente acerca de lo que está haciendo ACNUR.

¿Tiene un mensaje sobre las personas que se han visto obligadas a huir de sus casas perdiendo todo?

Todos soñamos con una vida donde los refugiados no estén viviendo en la miseria y la única cosa que podemos hacer es hacer más y más para hacer ver que los refugiados están sufriendo innecesariamente debido situaciones creadas por otros. Esto es lo que siempre se puede hacer y lo que hay que hacer, es nuestra responsabilidad como seres humanos.


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