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Noticias Notas de Prensa Altos funcionarios de la ONU visitan a los refugiados sirios para pedir apoyo para el Líbano

Altos funcionarios de la ONU visitan a los refugiados sirios para pedir apoyo para el Líbano Imprimir

© ACNUR/A.Haju. António Guterres y Helen Clark, responsables de ACNUR y el PNUD respectivamente, visitaron un asentamiento de refugiados sirios en el valle de Bekaa, en el Líbano.
© ACNUR/A.Haju. António Guterres y Helen Clark, responsables de ACNUR y el PNUD respectivamente, visitaron un asentamiento de refugiados sirios en el valle de Bekaa, en el Líbano.
DEIR EL AHMAR, Líbano, 16 de septiembre de 2014 (ACNUR/UNHCR) – Antes de la guerra civil siria, el pintoresco pueblo libanés de Deir El Ahmar veía trabajadores de campo estacionales llegar desde Siria para la recolección de tabaco, cebollas y otros cultivos para más tarde volver a casa tras la cosecha.

Hoy, 14 asentamientos rodean las afueras de esta ciudad con vistas al Valle de Bekaa. En ellos viven 5.000 refugiados y sólo unos pocos muestran signos de volver a sus hogares. En el Líbano, las tensiones entre la comunidad de acogida y los refugiados sirios, que ya son más de 1,4 millones en todo el país, están aumentando, en parte debido a los eventos que han tenido lugar en los últimos meses, como por ejemplo los secuestros de soldados libaneses por parte de milicianos sirios.

En este contexto, el Alto Comisario de Naciones Unidas para los Refugiados, António Guterres, y la directora del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Helen Clark, llegaron a Deir El Ahmar el martes para mostrar su apoyo a los refugiados y prometer su apoyo para el Líbano, que es el país que ha acogido al mayor número de refugiados desde que comenzó la guerra en Siria hace tres años.

Los responsables de ACNUR y el PNUD subrayaron la importancia de dar un cambio en la respuesta internacional a la crisis en Siria: no sólo se debe asistir a los refugiados, sino también a las comunidades de acogida en los países vecinos a Siria y ayudarles a hacer frente a la situación.

“La comunidad internacional no está haciendo lo suficiente por el Líbano”, afirmó Guterres mientras visitaba el asentamiento de refugiados. “El impacto en la vida diaria de los libaneses, en sus salarios, rentas, sistema escolar, sistema sanitario, la infraestructura, agua, electricidad: todo esto requiere de una solidaridad masiva de la comunidad internacional y el Líbano tiene el derecho de pedirle a la comunidad que compartan esta responsabilidad”.

“Preservar la estabilidad del Líbano es el deber de todos”, añadió.

Helen Clark, ex Primera Ministra al igual que Guterres, dijo que ambos estaban visitando el Líbano “porque somos conscientes del gran impacto en el desarrollo que la crisis siria está teniendo en el Líbano. Hemos estado trabajando junto a Guterres y su Agencia para que las necesidades de los refugiados y las de de la comunidad de acogida se cumplan”.

Además del compromiso con los recién llegados desde Raqaa, en Siria, Guterres y Clark visitaron juntos muchos proyectos de PNUD y ACNUR diseñados para ayudar a la economía local y crear puestos de trabajo. Entre ellos, por ejemplo, una planta de envasado para frutas y verduras, un pozo y la cooperativa alimentaria de mujeres llamada “Morning Star”. Las agencias están también financiando la expansión de un viñedo, lo que ofrecería trabajo a 1.000 libaneses y 640 granjeros refugiados.

El Valle de Bekaa está entre las áreas más golpeadas por la crisis de refugiados que afecta a la región. Han surgido en todo el páis unos 770 asentamientos informales y el valle es el hogar de más de 410.000 refugiados.

El martes, Guterres y Clark conocieron a una familia que había huido recientemente de Raqaa. Incapaces de encontrar trabajo regular, la familia depende ahora del trabajo de su hija de 12 años, que recolecta cebollas en el campo. “Ella llega a casa cansada, como cualquier otro trabajador; es una niña y no tendría que estar trabajando”, dijo su madre.

“Siria se ha convertido en la peor tragedia humanitaria de nuestro tiempo”, afirmó Guterres poco después de conocer a la familia. “Lo que hace el Líbano”, añadió, “es un ejemplo de hospitalidad y protección y todo el mundo le está agradecido”.


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