Política de cookies

Le informamos que utilizamos cookies propias y de terceros para ofrecerle un mejor servicio, de acuerdo con sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede consultar nuestra Política de Cookies aquí.

ACEPTAR
Americas Europe Asia and the Pacific Middle East and North Africa Africa Mapa del mundo

Búsqueda de noticias

Noticias Notas de Prensa ACNUR muestra su preocupación por el alto saldo de muertes en el Mediterráneo

ACNUR muestra su preocupación por el alto saldo de muertes en el Mediterráneo Imprimir

© Armada italiana/Masimo Sestini. Una embarcación cargada de refugiados en inmigrantes atravesando el Mediterráneo es avistada frente a las costas de Italia.
© Armada italiana/Masimo Sestini. Una embarcación cargada de refugiados en inmigrantes atravesando el Mediterráneo es avistada frente a las costas de Italia.

GINEBRA, Suiza, 31 de mayo de 2016 (ACNUR/UNHCR) - Según la Agencia de la ONU para los Refugiados, más de 204.000 personas han cruzado el Mediterráneo en los primeros cinco meses de 2016.

La semana pasada, diferentes naufragios y vuelcos de embarcaciones en el Mediterráneo habrían dejado al menos 880 muertos, según nuevas informaciones que recibidas por ACNUR a través de entrevistas con supervivientes en Italia.

Además de los tres naufragios de los que tuvo conocimiento ACNUR el domingo, según los testimonios de las personas que fueron desembarcadas en Augusta durante el fin de semana, 47 personas habrían desaparecido después de que la embarcación en la que viajaban 125 personas, y que había partido desde Libia, se desinflara. Otras ocho personas habrían caído por la borda desde otra embarcación, al tiempo que se habrían registrado otras cuatro muertes tras un incendio en otra embarcación.

Hasta ahora, el año 2016 está siendo especialmente mortífero. Se han perdido aproximadamente 2.510 vidas, frente a las 1.855 muertes en el mismo período de 2015 y las 57 en los primeros cinco meses de 2014. Tomando como referencia todo el Mediterráneo, la probabilidad de perder la vida en una travesía irregular es en la actualidad de 1 entre 81. Esta cifra subraya la importancia de las operaciones de rescate como parte de la respuesta a los movimientos de refugiados e inmigrantes en el Mediterráneo, así como la necesidad de alternativas concretas y seguras para las personas que necesitan protección internacional.

En lo que llevamos de año, 203.981 personas han realizado este trayecto peligroso. De ellos, casi tres cuartas partes viajaron de Turquía a Grecia antes de finales de marzo y 46.714 de ellos realizaron la travesía hacia Italia, cifra muy similar a la de los primeros cinco meses de 2015 (47.463). La ruta entre el norte de África e Italia es mucho más peligrosa: 2.119 de las muertes reportadas en lo que llevamos de año han sido en este trayecto, siendo la probabilidad de morir muy elevada, de 1 entre 23.

La Agencia de la ONU para los Refugiados ha reiterado su petición de que se emprendan más acciones para luchar contra los traficantes de personas.

“Por una parte, es necesario concentrarse en la manera de luchar eficazmente contra los traficantes, pero al mismo tiempo es absolutamente necesario contar con alternativas concretas y más seguras para no ser testigos de tantas pérdidas de vidas humanas año tras año”, añadió Filippo Grandi, Alto Comisionado de ACNUR.

ACNUR está trabajando para establecer las posibles razones y dinámicas que motivan estos flujos. La mayoría de las embarcaciones que salen desde Libia parecen partir de la zona de Sabratah, al oeste de Trípoli.

Al igual que en pasadas ocasiones, las embarcaciones están más abarrotadas que aquellas que emprenden la ruta entre Turquía y Grecia. A menudo llevan 600 o más pasajeros a bordo y, en ocasiones, son remolcadas por barcos pesqueros de mayor tamaño, incrementando el riesgo para los pasajeros.

Según algunas fuentes, que no han podido ser corroboradas, el reciente aumento del número de pasajeros está relacionado con los esfuerzos de los traficantes de maximizar sus ingresos antes del inicio del mes sagrado del Ramadán la próxima semana.

Las rutas del tráfico de seres humanos a través de Libia

Según los supervivientes, los centros de operaciones de los traficantes que operan en localizaciones como Níger siguen estando activos y enviando a gente desde África Occidental a Libia, donde muchas personas permanecen varios meses antes de ser embarcadas para cruzar a Europa.

Son comunes los relatos de traumas a causa de violencia sexual y de género entre las mujeres que hacen la ruta, así como que haya víctimas de trata de seres humanos. Algunas mujeres han contado al ACNUR haber sido objeto de esclavitud sexual en Libia. Además, ACNUR ha observado un aumento en las llegadas de menores no acompañados.

Algunos de los primeros supervivientes han mencionado haber partido desde Subratha, en Libia, a bordo de un gran barco que transportaba a más de 700 personas en tres niveles. Entre ellos, había muchas mujeres y niños, muchos de los cuales se encontraban dentro del casco del barco.

Cuando las personas que viajaban a bordo del barco vieron aproximarse a los servicios de salvamento, se desplazaron todos hacia un mismo lado del barco y el cambio repentino de peso hizo que el barco zozobrara bruscamente. En el caos posterior, algunos lograron nadar, pero otros quedaron atrapados en el interior del navío.

Hamin*, un hombre de unos 30 años, explicó al personal de ACNUR cómo logró salvar a dos personas: “soy un buen nadador, siempre he vivido junto al mar, por lo que no tengo miedo al agua. Comencé a nadar y a mi alrededor, había tantos cuerpos. Con mi brazo derecho, sostenía a una niña de Sudán, muy pequeña, que probablemente no tenía más de 5 o 6 meses. Con el brazo izquierdo, ayudé a una señora siria. Ella estaba aterrorizada, no sabía nadar."

Posteriormente fueron rescatados por el personal del buque de la armada italiana Bettica y fueron subidos a bordo de esta embarcación.

Yo quería volver al agua y ayudar a otras personas, pero la marina italiana no me dejó, me dijeron que era demasiado peligroso”, añadió Hamin*.

Una vez a salvo en tierra en el puerto siciliano de Porto Empedocle, las personas rescatadas sonreían aliviadas. Pero al mismo tiempo eran conscientes de que habían perdido a amigos y familiares.

Un hombre joven de Sudán relató al personal de ACNUR que había perdido a 10 primos y amigos cercanos. Necesitaba desesperadamente hacer una llamada. Mostraba un pequeño trozo de papel con un número y pedía un teléfono: “Sólo necesito llamar a una persona, luego él trasladará las terribles noticias a los familiares, necesito hacer esta llamada, se lo debo a ellos”, explicaba con tristeza.

Un hombre libio añadió: “No necesito un teléfono, no tengo a nadie a quien llamar, he perdido a todo el mundo”.

Hasta la fecha, la Agencia de la ONU para los Refugiados no tiene evidencia de que se haya producido un cambio de itinerario significativo de personas sirias, afganas e iraquíes desde la ruta entre Turquía y Grecia a la del Mediterráneo central. Este año, en la ruta entre Libia e Italia, los principales países de origen son Nigeria y Gambia, aunque entre las nacionalidades más comúnmente asociadas con movimientos de refugiados también están somalíes (9%) y eritreos (8%).

*Nombre cambiado por motivos de protección.



Comparte esta página con: