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Noticias Notas de Prensa Después de los combates, los residentes de Alepo ansían volver a trabajar

Después de los combates, los residentes de Alepo ansían volver a trabajar Imprimir

© ACNUR /UNHCR Hameed Maarouf Omar se arrodilla al lado de una estufa para recibir calor. Él es uno de los 50.000 habitantes de los barrios orientales de la antigua ciudad siria que se desplazaron a Alepo occidental por la guerra.
© ACNUR /UNHCR Hameed Maarouf Omar se arrodilla al lado de una estufa para recibir calor. Él es uno de los 50.000 habitantes de los barrios orientales de la antigua ciudad siria que se desplazaron a Alepo occidental por la guerra.
Residentes desplazados de la ciudad asolada por la guerra buscan formas de auto-emplearse, como un primer paso para regresar a normalidad.

Albergue colectivo de Al Salat, ALEPO, Siria, 27 de enero de 2017 (ACNUR/UNHCR) – Cuando la batalla final por el control del este de Alepo resonaba con furia a su alrededor, Abo Ahmad y su familia se sintieron afortunados de escapar con vida. Pero ahora que las armas han callado, se ha convertido en uno de los más de 50.000 residentes de esta antigua ciudad de Siria desplazados en el oeste de la urbe. Está deseoso de volver a trabajar.

Quiero retomar nuestras vidas, y empezar a trabajar para proveer para mi familia sin depender de nadie”, dijo Ahmad, que ha estado buscando trabajo sin éxito hasta el momento, desde que llegó al albergue Al Salat a principios de diciembre junto con su esposa y sus cuatro hijos.

Quiero retomar nuestras vidas, y empezar a trabajar para poder proveerle a mi familia sin depender de nadie”.

Ahora que hemos cruzado a la parte segura de la ciudad , quiero volver a ser productivo. Éste no es el tipo de vida que quiero, esperando en las colas de ayuda humanitaria”, agregó.

En total, más de 120.000 personas están desplazadas en Alepo, una de las ciudades habitadas de manera continua más antiguas del mundo, la metrópoli más poblada y principal centro comercial de Siria hasta que el conflicto comenzara en el país en 2011.

ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, junto a otras organizaciones aliadas, promueven el empleo y la adquisición de mecanismos para el autosustento en el albergue colectivo Al Salat y en Alepo, como parte clave del esfuerzo para ayudar a la ciudad y a su población a recuperarse de casi seis años de guerra. Entre los servicios que se ofrecen se encuentran los cursos de capacitación profesional y las ayudas para la formación de empresas.

Muchas de las familias que acuden están deseosas de retomar sus vidas, la mayoría de las peticiones se refieren a oportunidades para adquirir medios de sustento y al establecimiento de escuelas para sus hijos”, expresó Sajjad Malik, Representante ACNUR en Siria, durante una visita reciente a Alepo.

La brutal lucha por el control de Alepo rugió durante más de cuatro años, hasta que las fuerzas gubernamentales retomaron el control sobre toda la ciudad en diciembre pasado, tras un asedio de los vecindarios orientales que se extendió durante meses.

Los comerciantes del dañado mercado de la ciudad también esperan volver y comenzar de nuevo. Entre ellos Mohamed, dueño de seis tiendas. “Poco a poco, voy a arreglar y reparar las cosas ”, dijo durante una visita a una calle flanqueada de tiendas con las persianas arrancadas y los interiores llenos de escombros. “Vamos a trabajar juntos y a reconstruir esto para que podamos trabajar aquí de nuevo”, agregó.

Quiero empezar a trabajar tan pronto como pueda... pero necesito ayuda, las herramientas que tengo ahora no son suficientes”.

Omar, un herrero de 43 años especializado en diseños árabes tradicionales, es otro ex residente del este de Alepo, desplazado ahora en el oeste de la ciudad. Pudo continuar trabajando para mantener a su familia durante gran parte de los últimos cuatro años, pero finalmente se vio obligado a parar en julio, cuando el este de la ciudad entró en estado de sitio.

Omar huyó al oeste con su esposa y cuatro hijas después de que su único hijo muriera en un ataque con mortero. Cuando huyeron, se llevó las herramientas que le quedaban, esperando reanudar su trabajo tan pronto como fuera posible.

Quiero empezar a trabajar de nuevo tan pronto como pueda, pero me doy cuenta de que necesito ayuda, ya que las herramientas que tengo ahora no son suficientes”, dijo. Omar estima que tendrá que gastar alrededor de 150.000 libras sirias (300 dólares) para comprar las nuevas herramientas que necesita. “De esa cantidad, ahora solo tengo 10 dólares”, añadió con tristeza.

En mi condición actual, no puedo encontrar un plan de futuro”, dijo Omar. “Todo lo que puedo hacer ahora es quedarme en este albergue y sobrevivir con mi familia, dependiendo de la ayuda humanitaria que recibamos”.


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