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Noticias Notas de Prensa RDC: ACNUR es testigo de una enorme destrucción y sufrimiento humano en Kasaï

RDC: ACNUR es testigo de una enorme destrucción y sufrimiento humano en Kasaï Imprimir

Niños desplazados internos en la entrada de un almacén abandonado en la provincia de Kasaï. (© ACNUR/UNHCR/Andreas Kirchhof)
Niños desplazados internos en la entrada de un almacén abandonado en la provincia de Kasaï. (© ACNUR/UNHCR/Andreas Kirchhof)

GINEBRA, Suiza, 8 de septiembre de 2017 (ACNUR/UNHCR). - La destrucción y el sufrimiento humano causado por el conflicto en la región de Kasaï en la República Democrática del Congo (RDC) están alcanzando enormes dimensiones.

La semana pasada, el personal de ACNUR regresó del territorio de Kamonia, situado en la frontera de la República Democrática del Congo con Angola. Se trataba de la primera misión de ACNUR a la zona, que ha sido foco de los combates. El personal de ACNUR vio localidades enteras que han sido incendiadas y civiles en una situación desesperada, ya que gran parte de los servicios básicos han dejado de funcionar y reina un clima de anarquía.

La misión fue posible gracias a la mejora gradual del acceso humanitario en la región de Kasaï. ACNUR hace un llamamiento a las autoridades para que brinden a las organizaciones humanitarias pleno acceso a las personas que necesitan protección y asistencia. La Agencia de la ONU para los Refugiados también pude una mejora de la seguridad en la zona, lo que permitirá que los refugiados y los desplazados internos puedan regresar eventualmente a casa.

Cerca de la ciudad fronteriza de Kamako, nueve de cada 10 pueblos fueron reducidos a cenizas durante los ataques llevados a cabo por grupos armados o en los enfrentamientos entre estos grupos y las fuerzas gubernamentales. Grupos armados locales han destruido o saqueado sistemáticamente clínicas, escuelas y otros edificios públicos. Los maestros y las enfermeras han huido o han sido asesinados.

Cientos de niños han sido separados de sus padres o han sido testigos de su asesinato. Estos niños son colocados provisionalmente en familias de acogida por organizaciones humanitarias locales, aunque no hay ningún sistema de apoyo psicosocial para aquellos que están traumatizados. Las personas mayores, con discapacidad o enfermas también corren graves riesgos.

La crisis de Kasaï comenzó hace más de un año, pasando de tensiones locales a un conflicto que afecta a nueve de las 26 provincias de la República Democrática del Congo, ya sea por los combates o por el desplazamiento interno. Ahora, gran parte del centro de la región en conflicto está bajo el control de las fuerzas gubernamentales, pero el restablecimiento de la paz sigue siendo frágil. En otras zonas, se sigue informando de hechos violentos.

En total, se calcula que alrededor de 1,4 millones de personas han sido desplazadas a causa de la violencia en la anteriormente pacífica región de Kasaï.

A pesar de la situación crítica, algunos congoleños que habían encontrado refugio en Angola están tratando de regresar a sus hogares en Kasaï. Desde abril de 2017, unos 33.000 refugiados que huyeron del conflicto han sido registrados en la provincia angoleña de Lunda Norte. Pero recientemente, un socio local de ACNUR ha indicado que algunos congoleños han regresado espontáneamente de Angola, la mayoría en agosto. Muchos de los repatriados han encontrado sus hogares destruidos y se han visto obligados a vivir en condiciones similares al desplazamiento interno.

ACNUR está desplegando personal y abriendo tres oficinas en la región de Kasaï. Sin embargo, faltan recursos para ofrecer una respuesta urgente a gran escala. De los 102,5 millones de dólares necesarios para la situación en la RDC y la respuesta en Angola, hasta el momento sólo se ha recibido el 17%.


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