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Noticias Notas de Prensa Según encuesta, los refugiados sirios en el Líbano se volvieron más pobres y vulnerables en 2017

Según encuesta, los refugiados sirios en el Líbano se volvieron más pobres y vulnerables en 2017 Imprimir

Madre e hijo se sientan afuera de su albergue en Ghazieh, Saida, el Líbano. © ACNUR/Sebastian Rich
Madre e hijo se sientan afuera de su albergue en Ghazieh, Saida, el Líbano. © ACNUR/Sebastian Rich

GINEBRA, Suiza, 9 de enero de 2018 (ACNUR/UNHCR) – Los refugiados sirios en el Líbano son ahora más vulnerables que nunca. La mitad de ellos viven en condición de pobreza extrema y más de las tres cuartas partes viven por debajo del umbral de la pobreza, según una nueva encuesta del ACNUR, UNICEF y el PMA. Después de siete años de crisis, a los refugiados sirios en Líbano les resulta cada vez más difícil llegar a fin de mes y dependen cada vez más de la ayuda internacional, en un momento en el que la perspectiva para la financiación humanitaria para el 2018 es incierta.

La evaluación anual de la vulnerabilidad de los refugiados sirios revela que el 58% de los hogares viven en la pobreza extrema, con menos de 2,87 dólares diarios por persona. Esto es un 5% más de personas en comparación con el año anterior. Igualmente, el número de hogares que viven por debajo del umbral de pobreza –con menos de 3,84 dólares por día-, también aumentó. El 76% de los hogares de refugiados viven por debajo de este nivel.

Esto significa que más de las tres cuartas partes de los refugiados sirios en el Líbano ahora viven con menos de 4 dólares por día, lo que deja a los refugiados con menos recursos para satisfacer sus necesidades más básicas. Los hogares de refugiados ahora gastan un promedio de 98 dólares por persona al mes, de los cuales 44 se gastan en comida.

Pedir prestado dinero para comprar comida, cubrir gastos de salud y pagar el alquiler sigue siendo extremadamente común, y casi nueve de cada 10 refugiados dicen estar endeudados. Esto subraya las vulnerabilidades que enfrentan la mayoría de los refugiados sirios en el Líbano.

La inseguridad alimentaria también sigue siendo críticamente alta, afectando en cierta medida al 91% de los hogares. Pero las vulnerabilidades también están creciendo en otros aspectos. Obtener la residencia legal sigue siendo un desafío, dejando a los refugiados expuestos a un mayor riesgo de arresto, obstaculizando su capacidad para registrar sus matrimonios y dificultándoles el encontrar trabajo diario, enviar a sus hijos a la escuela o acceder a la atención médica.

Solo el 19 por ciento de las familias informaron que todos los miembros tenían residencia legal, frente al 21 por ciento en 2016. Más alarmante aún resulta que la proporción de hogares donde nadie tiene residencia legal ha aumentado considerablemente. En general, el 74% de los refugiados sirios encuestados de 15 años o más no tienen residencia legal en el Líbano.

La encuesta también reveló que solo el 17 por ciento de los padres refugiados lograron completar todos los pasos del proceso de inscripción de nacimientos para sus hijos, aunque un porcentaje más alto de familias están al menos completando los dos primeros pasos del proceso, y casi todas las familias (96 %) obtienen una notificación de nacimiento del hospital o partera, gracias a los esfuerzos conjuntos del ACNUR y el Gobierno.

En conjunto, los resultados de la encuesta muestran una imagen alarmante de las crecientes vulnerabilidades que enfrentan los refugiados sirios en el Líbano. Siete años después de la crisis, dependen cada vez más de la ayuda humanitaria y más de dos tercios dijeron que habían dependido en alguna tipo de asistencia en los últimos tres meses. Las oportunidades de autosuficiencia son extremadamente limitadas en una economía profundamente afectada por el conflicto en Siria. Y la financiación externa es insuficiente para mantenerse al día con las crecientes necesidades: a comienzos de diciembre de 2017 solo se había recibido el 36% de la financiación total necesaria para proporcionar un apoyo humanitario adecuado en el Líbano.

Se necesitan otros 2.700 millones de dólares para satisfacer las necesidades en 2018, en el marco del Plan de respuesta a la crisis en el Líbano. Las próximas conferencias en París y Bruselas se han encaminado a movilizar más apoyo para la respuesta humanitaria y para este país en particular, es ahora más importante que nunca que las donaciones se mantengan en medio de la pobreza y las vulnerabilidades crecientes. Además de afectar a los refugiados, la falta de recursos reduce las posibilidades de ayudar a personas vulnerables que se encuentran en la propia comunidad local que a su vez cuenta con recursos limitados. Con ello se ayuda a prevenir las tensiones sociales entre los refugiados y las comunidades de acogida en el Líbano.

Contexto:

La encuesta es la quinta de este tipo en la que el equipo de investigadores visitaron a unas 5.000 familias refugiadas seleccionadas al azar en 26 distritos de todo el Líbano. Esta información es clave en la configuración de los programas de ayuda humanitaria en el país y revela las tendencias sociales y económicas.

Descargar el informe completo (versión en inglés)


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