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Noticias Notas de Prensa Los ganadores del Nansen sienten el deber de ayudar a los supervivientes en alta mar.

Los ganadores del Nansen sienten el deber de ayudar a los supervivientes en alta mar. Imprimir

© SHS. Nasser Salim Ali Al-Hamairy (con camiseta blanca) se dirige a un grupo de personas que acaba de llegar a la costa yemení en barco.
© SHS. Nasser Salim Ali Al-Hamairy (con camiseta blanca) se dirige a un grupo de personas que acaba de llegar a la costa yemení en barco.
GINEBRA, 13 de septiembre (ACNUR/UNHCR) – Desde que Nassser Salim Ali Al-Hamairy fundase la Sociedad para la Solidaridad Humanitaria (SHS por sus siglas en inglés) en 1995, esta organización yemení ha ayudado y salvado a decenas de miles de personas que han llegado la costa de Yemen tras salir del Cuerno de África en barcos de traficantes.

Pero cada año cientos de ellos mueren durante la peligrosa travesía hacia el golfo de Adén y el personal de SHS entierra muchos de esos cuerpos que el mar arrastra hasta las playas. La organización no gubernamental ganadora del Premio Nansen para los Refugiados de este año también lucha por mejorar la ayuda humanitaria y para ayudar a las comunidades locales. Al-Himyari habló por teléfono sobre su organización con la portavoz de ACNUR Melissa Fleming.

Cuéntanos cómo es un día típico para el personal de SHS.

A las cuatro de la mañana nuestro equipo de costas comienza a patrullar, vigilando por si hubiera nuevas llegadas. Esto lo hacemos hasta las 7 de la mañana. La mayoría de los días, nuestro patrullaje coincide con la llegada de barcos repletos de refugiados. El equipo de SHS recoge a los refugiados, normalmente dispersos a lo largo de la costa, y asiste a aquellos que lo necesitan y les ofrecen comida, ropa y asistencia médica de primera urgencia. Después comprueban si alguien se ha perdido, si se echa de menos a alguien, y de ser así, se ponen a buscar a estas personas. 

Los refugiados supervivientes son transferidos después a centros de tránsito para que puedan darse una ducha, descansar y recibir un seguimiento médico si fuera necesario. Mientras tanto, nuestra oficina en Adén y las oficinas de ACNUR son informadas del número y estado de los recién llegados. Después de unas tres o cuatro horas, los refugiados son llevados a los centros de registro de Mayfa o de Ahoor. El número de barcos que llega a la costa puede ser a veces de siete al día.

Muchos de los recién llegados están en muy mal estado tras el arduo viaje, y algunos mueren durante la travesía, ¿Cómo os afecta esto a ti y a tu equipo?.

Este trabajo humanitario, para nuestro equipo, se ha convertido en su deber. Es el trabajo para el que han nacido, bajo cualquier circunstancia. Aunque tienen que hacer frente a la tragedia, están ayudando a personas vulnerables y a la sociedad. Es algo que sienten que tienen que hacer. Hay momentos trágicos, pero son inevitables.

¿Los disturbios en Yemen y el hambre en el Cuerno de África han afectado al número de personas que intenta cruzar a Yemen?

Sí, el hambre en Somalia ha aumentado el flujo de refugiados. Más de 4.000 refugiados e inmigrantes (irregulares) cruzaron el Golfo de Adén en agosto, el numero más alto en 13 años.  Normalmente es en la temporada de vientos fuertes y mar agitado cuando desciende el número de personas que cruza hacia aquí. Por otro lado, la crisis en Yemen y la mala situación de seguridad han afectado a los refugiados, limitando su capacidad de movimiento dentro del país. 

¿Hay alguna historia que personalmente te haya afectado más?

Hay demasiadas. Por ejemplo, una vez fui a la costa con uno de nuestros equipos y nos encontramos un barco volcado. Había más de 24 cuerpos, pero el número de supervivientes superaba el de los muertos. Mientras ayudábamos a esas personas, oímos un ruido que venía de debajo del barco. Descubrimos que había dos mujeres atrapadas debajo del barco y estaban gritando. El jefe de nuestra patrulla de guardacostas y otros miembros del equipo se ataron una cuerda a la cintura y se tiraron al agua. Lograron sacar a las mujeres de debajo del barco y las llevaron a un lugar seguro. Nueve días después ese mismo jefe de equipo de patrullas murió al estrellarse su coche cuando iba a otra misión de rescate.   

¿Qué significa para ti ganar el Premio Nansen?

En SHS estamos muy emocionados por recibir el Premio Nansen. ¡Nunca pensamos que podríamos recibir un galardón como este! Ganar este premio motivará más a nuestro personal a la hora de dedicar su vida al trabajo humanitario. Ahora sienten que otros valoran su trabajo.

¿Tienes algún mensaje para los que están pensando cruzar a Yemen?

Tengo tres mensajes. El primer mensaje es para la comunidad internacional: por favor, ayuden a restablecer la seguridad para los somalíes en su propio país.  El segundo es para las organizaciones humanitarias, para rogarles que intensifiquen sus esfuerzos para apoyar a los desplazados en zonas seguras de Somalia y que así no tengan que arriesgar su vida cruzando el mar. Por ultimo, pediría a los refugiados y los inmigrantes que aprendan de los accidentes fatales que ocurren cruzando el mar y que se lo piensen bien antes de arriesgar sus vidas. Mucha gente que dejó Somalia para alcanzar Yemen nunca lo consiguió. Muchos llegaron muertos a la playa y otros murieron devorados por tiburones en el mar.


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